Los viajes más bonitos no son los que te llevan a Asia, a América, a África, por Australia o por Europa...
Los viajes más bonitos no se compran, no se planifican, no se mira si llueve o hace frío, no se trazan en los mapas...
Para los viajes más bonitos no hace falta pasaporte, avión o unas maletas...
No hace falta pasar una frontera, perderte en un mercado, regatear una pulsera...
Los viajes más bonitos se hacen en un banco, en una cama, o agarrados de la mano...
Los viajes más bonitos. Se hacen siempre junto a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario