Es difícil, muy difícil a veces, darnos cuenta de las vidas que nos están rodeando por el mundo. Conviviendo con nosotros, ahora, en este momento, el chino que duerme, el peruano que sale del trabajo, el portugués que prepara la cena
Es difícil, imaginar la apariencia de todos los lugares que has visitado, a cientos o miles de kilómetros, ¿Cómo estarán en estos instantes? ¿Habrá gente? ¿Estaràn vacíos como cuando los vimos?
La globalización, las redes sociales y ese mundo donde todo parece estar interconectado, nos muestra ese espectáculo y nos hace tratar de ser un poco más espectadores de que hay vida en paralelo a mi ciudad, a mi pequeño círculo. En realidad, si lo pensamos, hasta nuestra ciudad es un pozo de vida, a cada instante, en cada uno de sus rincones.
Somos muchos en el mundo, algunos piensan que hasta demasiados, pero nuestra cabeza humana, no está hecha para ser capaz de comprender todo ese entresijo de vida (¡Y tan solo hablamos de la humana!) que tiene lugar en paralelo a nuestra existencia. ¡Qué preocupaciones tan diferentes tendrá un asiático, frente a un europeo, un americano o un africano! !Y hasta dentro de los mismos continentes!
Viajar es una manera de tratar de salir de ese mundo embotado, donde nos es difícil salir de nuestra propia consciencia. Es una manera de tomar contacto y ver, que lo que sale en Youtube, en el periódico de tu casa, es verdad. Existe. No es una foto. Es una parte viva del planeta, que es posible que se mantenga así durante muy pocos instantes, y que cuando volvamos a mirarla, haya cambiado en un suspiro, delante de nuestros ojos.
Así pues... Toca tomar realidad de que el mundo es un poco más grande... De la mejor manera que conozco...Viajando.
Pero en este viaje, al igual que el anterior...
Deseo que se haga muy corto porque lo estaré disfrutando...
Pero sé que también se me hará largo... Pensando en nuestro reencuentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario