lunes, 1 de abril de 2019

El dinero y la obra

Un autobús ilumina la carretera de este viaje, en la noche más oscura y aquí estoy, revisando la actualidad, tras acabar la Montaña Mágica.

Estamos viviendo un mundo de locos. Acabo de observar que una famosa cantante, de una edad muy joven, anuncia que va a publicar un libro.

 ¿Cuándo ha podido escribir un libro, alguien que está teóricamente totalmente centrado en su carrera musical que además acaba de germinar? Pues nunca. Y sí, puede mucha gente de acusarme de envidioso, porque a quién no le gustaría tener un libro bien editado, revisado y que encima se lo compre la gente. Pero asumamos la realidad. ¿Hasta qué punto es todo fruto del más brutal marketing en el que vivimos?¿Había necesidad de aprovechar el tirón y entrar en el mundo literario, cuando lo más probable es que con lo que se gana en el mundo de la música (y más cuando tienes cierto perfil) es más que suficiente para vivir durante años? Pues yo creo que no.

Nos estamos acostumbrando a que un porcentaje de la gente solo busque el dinero en las cosas que hace. Cosa loable por un lado, pues que todos queremos vivir bien, y vernos recompensados en cierta manera, pero en mi opinión es un error.

Las cosas antes que por dinero, hay que hacerlas por amor. Aunque sea solo por el amor que uno siente con uno mismo cuando consigue terminar algo, que incluso a otra persona le puede parecer una gilipollez. Pero ninguna persona que haga algo solamente por el dinero, me cuesta pensar que esté haciendo una obra por la que merezca ser reconocido.

Hombre, probablemente en otras etapas como en el clasicismo, donde por ejemplo el músico tenía que componer un montón de melodias para cretinos aristócratas orgullosos de su patrimonio, puedo entender que reusara ciertos temas, porque le iba el pan en ello, pero me gustaría pensar que incluso aquellos escritores o músicos que siguen componiendo mucho después, para ganarse la vida o ver aumentado su patrimonio, son capaces de discernir entre aquello que hicieron sientiendo, o aquello que hicieron por los billetes.

¿Probablemente sea un ignorante romántico? Probablemente. Pero siempre he creído que se nota mucho quién hace las cosas porque le gustan (aunque le paguen), que aquellos que los hacen por dinero únicamente (estando en todo su derecho todos ellos, claro está).

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